Crear una empresa en 2026: qué debes pactar con tus socios desde el primer día

por | 10/02/26 | Derecho mercantil

Crear una empresa es una decisión ilusionante. Un nuevo proyecto, una idea que empieza a tomar forma y la confianza en las personas con las que se comparte el camino. Sin embargo, la experiencia jurídica demuestra una realidad muy clara: muchos conflictos empresariales nacen en el momento de crear una empresa, aunque no se manifiesten hasta años después.

A comienzos de año, muchas empresas ya se han constituido o están terminando de ponerse en marcha. Es un momento clave para hacerse una pregunta fundamental:

¿Hemos dejado suficientemente claras las reglas del juego entre los socios?

En este artículo de Poch & Abogados te explicamos qué debe pactarse al crear una empresa, por qué es esencial hacerlo desde el inicio y cómo una buena planificación legal puede evitar problemas graves en el futuro.

Crear una empresa: la importancia real de los pactos entre socios

Cuando se decide crear una empresa con otras personas, es habitual confiar en que la buena relación personal o profesional será suficiente para superar cualquier dificultad. Sin embargo, desde el punto de vista legal, esa confianza no sustituye a los acuerdos bien definidos, especialmente cuando el proyecto empieza a crecer o atraviesa momentos de tensión.

Desde la experiencia de la firma en el asesoramiento a empresas y socios, se repite un patrón claro: el derecho no protege las intenciones, sino lo que está pactado. Los pactos entre socios permiten anticipar escenarios, evitar interpretaciones distintas y proteger tanto el proyecto empresarial como la relación entre quienes lo integran. Crear una empresa sin haber regulado estas cuestiones supone dejar decisiones clave en manos de la improvisación, con riesgos que a menudo solo se hacen visibles cuando el conflicto ya existe.

El error más común al crear una empresa: dejarlo “para más adelante”

Uno de los errores más frecuentes al crear una empresa es pensar que ciertos temas se resolverán cuando llegue el momento. Al inicio todo funciona, hay entusiasmo y objetivos compartidos, pero con el tiempo aparecen situaciones que ponen a prueba el equilibrio del proyecto.

Diferencias en el grado de implicación, necesidades económicas, decisiones estratégicas o cambios en la visión del negocio suelen surgir antes de lo previsto. Cuando eso ocurre, negociar ya no resulta tan sencillo. Lo que no se pactó con calma al principio acaba discutiéndose bajo presión, y muchas veces con consecuencias irreversibles.

Qué debe pactarse al crear una empresa para evitar conflictos

Roles y funciones de cada socio

No todos los socios aportan lo mismo ni asumen el mismo papel dentro de la empresa. Al crear una empresa es esencial definir con claridad qué se espera de cada uno, qué funciones desempeñará y qué nivel de implicación tendrá en el día a día del negocio.

Cuando estas cuestiones no se concretan desde el inicio, aparecen desequilibrios que generan frustración y conflictos. La sensación de que “uno trabaja más que otro” es una de las principales causas de ruptura entre socios.

Participaciones y aportaciones económicas

Crear una empresa implica decidir cómo se reparte el capital social y si ese reparto refleja realmente las aportaciones realizadas, tanto iniciales como futuras. No se trata solo de porcentajes, sino de coherencia entre lo que cada socio aporta y lo que recibe a cambio.

Además, conviene prever qué ocurrirá si es necesario realizar nuevas aportaciones, cómo se financiará el crecimiento del negocio o qué consecuencias tendrá el incumplimiento de los compromisos asumidos. Estos aspectos, bien regulados, aportan estabilidad al proyecto.

La toma de decisiones dentro de la empresa

Uno de los puntos más delicados al crear una empresa es establecer cómo se tomarán las decisiones relevantes. Definir qué decisiones puede adoptar cada socio, cuáles requieren mayoría y cuáles unanimidad evita bloqueos y conflictos internos.

Cuando estas reglas no existen o son ambiguas, cualquier decisión estratégica puede convertirse en un problema que paralice la empresa y deteriore la relación entre los socios.

Entrada y salida de socios: un escenario que hay que prever

Aunque al crear una empresa nadie piensa en la salida de un socio, la realidad demuestra que es una situación habitual. Por eso es fundamental regular desde el principio qué ocurre si un socio quiere abandonar el proyecto o si se plantea la entrada de nuevos socios.

Establecer criterios claros de valoración, derechos de adquisición preferente y condiciones de salida protege la continuidad del negocio y evita conflictos que pueden acabar en procedimientos judiciales.

Incumplimientos y conflictos internos

Crear una empresa también implica prever escenarios incómodos. ¿Qué ocurre si un socio no cumple con sus funciones? ¿Y si actúa en contra de los intereses de la empresa?

Regular estas situaciones no significa desconfiar, sino ser previsores. Un marco claro permite actuar con rapidez y evita que los problemas se prolonguen y dañen irreversiblemente el proyecto empresarial.

Cómo resolver los conflictos sin destruir la empresa

Ninguna empresa está libre de conflictos. La diferencia entre un problema gestionable y un conflicto grave está en los mecanismos previstos para resolverlo.

Pactar sistemas de mediación, negociación o arbitraje permite encontrar soluciones más rápidas y menos costosas que un litigio judicial, preservando en muchos casos la continuidad del negocio.

El momento idóneo para revisar los pactos al crear una empresa

Si has decidido crear una empresa en 2026 o la has constituido recientemente, este mes es especialmente adecuado para revisar cómo se ha estructurado la relación entre socios. El proyecto ya está en marcha, pero todavía existe margen para corregir errores y reforzar la base legal.

Esperar a que surja un conflicto suele implicar actuar cuando el daño ya está hecho. Anticiparse es siempre la mejor estrategia.

Crear una empresa es proteger el futuro, no solo empezar

Crear una empresa no consiste únicamente en cumplir con los trámites legales o comenzar a facturar. Significa construir una estructura sólida, capaz de adaptarse al crecimiento, a los cambios y a las dificultades propias de cualquier proyecto empresarial.

La planificación legal no frena el negocio ni genera desconfianza. Al contrario, protege la relación entre socios y el valor de la empresa a largo plazo.

El asesoramiento legal como parte de la estrategia empresarial

Crear una empresa implica tomar decisiones que condicionan su futuro desde el primer momento. Contar con asesoramiento legal no es solo una cuestión de cumplir con la normativa, sino de integrar la seguridad jurídica en la estrategia del proyecto. Nuestro equipo de profesionales acompaña a los socios en el proceso de crear una empresa, ayudándoles a definir acuerdos claros, anticipar riesgos y tomar decisiones informadas desde el inicio.

En Poch & Abogados entendemos la creación de empresas como un proceso estratégico, porque crear una empresa es una oportunidad, pero hacerlo con seguridad jurídica es una responsabilidad.